Construimos Ilusiones

En 1928 salió, por primera vez, humo del horno de la pequeña tejería que encendió y azuzó Benito Arnó Campistó.

De la fábrica de tejas original se deshornó, en 1965, la sociedad Benito Arnó e Hijos, S.A.

Fruto del espíritu de este hombre de empuje, de la dedicación de sus descendientes, familiares, y de todos los que han colaborado con su esfuerzo, ha sido posible llegar hasta ahora y hasta aquí.

Ojalá, los esfuerzos y las ilusiones que han guiado nuestra empresa hasta hoy, pervivan en la construcción del mañana.